Comer mejor en casa no requiere dietas estrictas ni prohibiciones — requiere pequeñas estrategias que se pueden ir incorporando de a poco. En este artículo encontrás 5 estrategias concretas para mejorar tu alimentación cotidiana: cocinar más en casa, usar los sentidos al cocinar, armar frascos salvadores con preparaciones listas, sumar variedad de alimentos en lugar de prohibir, y organizarte sin depender de recetas. Sin métodos mágicos ni listas de permitidos y prohibidos — solo herramientas prácticas para comer rico y bien.
Hace unos días escuchaba un episodio de un podcast (que de paso recomiendo, CHEFAS…es en realidad un programa de radio que tiene sus episodios disponibles para escuchar en Spotify) donde, entre varios temas, se mecionaba cómo durante los últimos 50 años o un poco más, se había perdido la cocina casera, y por ende, la comida casera. Esa costumbre de recetas transmitidas de generación en generación. La cocina de las abuelas.
Desencadenado por varios factores, sin duda uno fue la llegada del supermercadismo y el hábito o creencia de que ahí podemos resolver nuestras comidas. Esto trajo como consecuencia la pérdida cada vez más notoria de los negocios de barrio, los mercados, el pequeño comercio. Todo esto también apoyado en otras patas, claro, como los ritmos de vida cada vez más ajetreados. Mientras cada vez más avanzaba el apogeo de la gastronomía, las modas foodies, el salir a comer y el delivery.
Las consecuencias de no cocinar
Creo que la peor de las consecuencias ha sido la desconexión con el alimento. Dejar de saber de dónde viene lo que comemos, la falta de contacto con quien produce o con quien lo vende y sabe lo que vende. Y la pérdida de diversidad. Un puñado de productos que lo dominan todo. Acompañado del olvido de una habilidad, un don, que antes se aprendía por observación, en familia.
Saber cocinar parece que pasó a ser cosa de chefs y perdió el protagonismo donde más debiera tenerlo, en nuestras casas. Nos encontramos fascinados frente a pantallas que nos muestran a otros cocinar, pero hacemos agua cuando tenemos que cocinar un cereal integral, por que no sabemos bien cómo. O cuando queremos dejar el trigo para usar otras harinas. Desaprendimos.
Sumado a esto, forecen alergias. Intolerancias. Y a la par se comienzan a ver decenas de orientaciones alimentarias que prometen paliar estas cuestiones o llevarnos a la salud ideal. Súper alimentos mágicos y salvadores que se ofrecen como cuasi milagrosos. En este mar de información nada es fácil. Y nosotros simplemente queremos comer mejor y sentirnos bien, no?
Como tantas veces he mencionado, no esperen de mí una lista de «qué comer» «qué no comer». Cómo hacer las cosas «bien» o cómo NO hacerlas. Permitidos, prohibidos…y queremos salir corriendoooo!!! Ya sabemos, creo, que tenemos que hacer nuestro propio recorrido. Encontrar nuestras armas, nuestros aliados.
Pero sí puedo y quiero detenerme en pequeñas estrategias que podemos ir poniendo en práctica para ayudarnos. No creo en métodos salvadores aplicables para todos. No hay soluciones mágicas. Pero sí hay pasito que podemos ir implementando para esto de «comer bien».
¿Qué significa comer bien?
Comer bien, comer mejor, comer saludable, comer sano. Todas expresiones abstractas y completamente vacías de contenido si dejamos el sujeto y el contexto afuera.
Mejor con respecto a qué? Saludable para quién? Qué sería sano o saludable? Todas estas respuestas están en el entorno y en el plato de cada uno. Y con esa información podemos ir respondiéndonos.
Pero puedo decirles que para mí, comer bien es un entrelazado hermoso entre comer rico, lindo y que me haga bien. Comer algo que me nutra es fundamental, pero no puedo separarlo del resto. Los sentidos y el placer juegan fuerte en este juego, y me gusta darles ese espacio. Entonces aquí entran muchísimas variables.
¿Qué es algo rico?
Asociamos generalmente lo rico a lo «no saludable». Como si estos dos no pudieran asociarse y convivir armoniosamente. Grasas, fritos, golosinas, comida rápida, paquetes, harinas y azúcar…no?
Y aquí el primer error. Un coliflor puede ser delicioso. Si, ya sé. Probablemente te estés riendo de mí. Pero es 100% real. El problemita es que el pobre coliflor tiene una competencia desleal e injusta contra todos esos alimentos empaquetados, hiperpalatables, cargados de sustancias para que nos parezcan deliciosos y no podamos parar de comerlos. Y sumado a eso, tal vez, nuestra falta de habilidad para prepararlo.
Entonces?
Pues tenemos que darles una oportunidad a estos otros alimentos, que vienen en su paquete natural, que se ponen feos si no los usamos y que necesitan de nuestra mano para volverse un poquito más atractivos y tentadores. Lo rico puede hacernos bien, no dejen que les convenzan de lo contrario.
5 estrategias para comer mejor
Estrategia 1: cocinar más de más
Lo voy a repetir hasta el hartazgo, si. Es la mejor estrategia para comer mejor y rico. No hace falta que sean mil horas ni todos los días. Te enseño esto en mis talleres. Más cocina y menos productos empaquetados y procesados el es recurso número 1.
Y para que ese recurso te sirva y no te agote es clave COCINAR DE MÁS. Cada vez que ponés energía y tiempo en preparar una comida, preprará extra. No hagas 1 pollo, hacé 2. No hagas arroz para la cena solamente, prepará el doble.
No importa que no sepas todavía que vas a hacer con ellos. Eso viene despueś. La rueda se va armando más fácil si vos ya tenés comida lista en la heladera o en el freezer.
Estrategia 2: cocinar con los sentidos
DARLE ESPACIO A LOS SENTIDOS: inevitablemente todo esto que les voy mencionando va de la mano y se va encadenando una estrategia con otra. Cocinar nos va a permitir usar más nuestros sentidos.
Huelan, miren, escuchen. Y claro, saboreen. Armense platos lindos, coloridos, que den ganas de comerlos.
Combinen sabores, busquen contrastes: ácido y dulce ofrecen sensaciones espectaculares a nuestro paladar. Eso no quiere decir que coman vinagre con azúcar, no sean tan literales che!!! Una rodaja de anana grillada con un pedacito de algún queso fresco, medio ácido….gloria. Se entiende?
NO TE PIERDAS ESTA GUÍA PARA CONDIMENTAR MEJOR!!!
Y por favor, no se olviden de las texturas!!! Colores, sabores y texturas para platos dignos de ser comidos.
Estrategia 3: los frascos salvadores
FRASCOS SALVADORES: Fracos con cositas ricas para darle toques a nuestros platos. Desde salsas, vinagretas, cremitas, untables, fermentos. Hasta condimentos, rawmesan, semillas, frutos secos picados. Todo eso que puede convertir un plato con solo una par de cucharadas. Te dejo algunas ideas que me gustan:
La idea no es llenarte de frascos que no uses, eso te dejo estas ideas. Organización sin sobre producción es la clave!
- FRASCOS CREMOSOS
A base de purés de vegetales o legumbres. O de semillas/frutos secos activados y procesados.
Hummus de lo que sea, «mayonesas» de zanahoria, calabaza, remolacha.
Untable de girasol o nueces.
Y todas las combinaciones posibles agregando condimentos, especias, etc.
Podés hacer 1 x semana, en cantidad acorde a lo que se consume en casa. Y lo vas usando para ensaladas, tostadas o wraps, sandwiches, para acompañar unas milanesas, etc.
- FRASCOS INCONDICIONALES
Mis amores 💜. Los que duran, gauchitos, siempre lisos para usarlos. Vegetales y aderezos/untables fermentados, encurtidos, vinagretas.
Acá podés jugar, tener más variedades y texturas diversas. Hay acidez, hay larga duración.
EL TALLER DE ADEREZOS FERMENTADOS ES PERFECTO PARA TENER FRASCOS DELICIOSOS
- FRASCOS CON ACEITE
Estos se pueden congelar y eso los hace maravillosos!!!
Acá aplica lo que sea elaborado con una buena base de aceite. Pestos o aceites verdes, ajo en aceite, jengibre + cúrcuma + ajo. Conserva de limón/mandarina, podés ver a receta acá.
Podés congelar frasquitos y sacar de a cucharadas o podés congelar en cubeteras y luego guardar los cubitos en bolsas.
Estrategia 4: sumar alimentos en vez de prohibir
SUMAR Y RECUPERAR: mucho se habla de las diferentes corrientes alimentarias de lo que se excluye. Si sos vegano, alimentos de origen animal, si seguís un plan keto chau carbos y así puedo seguir…Me parece bastante más útil la idea de SUMAR. Si querés mejorar tu alimentación empezaría por agregar en vez de restar o prohibir.
Mirá tu alacena y tu heladera. Pensá que te está faltando. Cuántos tipos de cereales y legumbres consumís? Cuántas frutas y vegetales? Usás solo harina de trigo? Usás semillas? Y frutos secos? Carnes, huevos, pescados? Ahí vas a encontrar muchas respuestas para ir enriqueciendo la diversidad de tu alacena. Recuperemos grupos de alimentos. Tengamos variedad. Por supuesto, todos ajustados a gustos y elecciones personales, pero más allá de eso, creo firmemente en este camino de SUMAR EN VEZ DE RESTAR.
Estrategia 5: organizarse sin depender de recetas
DEJÁ LAS RECETAS PARA EL FINAL: cocinar sólo basándonos en recetas puede ser agotador! El camino arranca con la
receta, después vienen las compras, después cocinar y volvemos a empezar en un loop interminable.
Mejor pensalo al revés. El primer paso, es hacer compras completas, variadas, para tener de todo en casa y poder espaciarlas. Ahí ya estamos ganando tiempo.
Después, aplicando algunos recursos como los que comparto en ROCKEÁ TU COCINA, vas a poner en marcha diferentes herramientas para cocinar en tandas, en cantidad. Y tener preaparaciones listas que te van a ayudar a armar platos en poco tiempo, sin necesidad de recetas.
El desafío es cocinar con lo que tenemos en casa, y para eso, las compras son fundamentales. Querés una receta? Entonces buscá una que se adapte a lo que hay. Y obvio, si un día te pintó hacer algo específico y querés dedicarle tiempo a eso, pues adelante. Eso también es hermoso.
¿Cómo lograr platos nutritivos?
Creo que como cocineras y cocineros de casa, domésticos, no necesitamos obsesionarnos con cantidades de proteínas, carbohidratos, calcio, potasio, etc. Necesitamos recuperar el saber de la cocina, cocinar rico y variado. Incluir muchos grupos de alimentos en diferentes preparaciones y texturas usando nuestra intuición, la estacionalidad y lo más importante, que nos permita sostenerlo en el tiempo.
Entonces, menos tablas nutricionales y más intuición y cocina casera.
Hasta la próxima!
Martu.




Hola Martiiiiii
Como estás!!
Aquí, después de desayunar, en este feriado , encontrarme con este correo , majestuoso, hermoso, me encantó leerte..
Voy por ese camino, feliz de lo transitado hasta ahora..
Gracias como siempre por estar ahí, por acompañar este proceso tan lindo de cocinarnos y cocinarles a los que queremos..( ayer día de la madre, fuimos a almorzar con ella, hice el postre y también tus brownies de cacao), te puedo asegurar que hacerlo yo, sabiendo lo que comemos, que tiene, que no tiene, es maravilloso! Sos parte de este cambio en lo que a alimentación se refiere! Gracias, gracias, gracias por estar ahí..te mando un fuerte abrazo desde aquí 🤗❣️( te cuento que ahora en un ratito cocino para hoy y mañana que vengo con poco tiempo del cole😉, esta organización también te la debo💖)
Daniela.
Ay Daniiii…qué lindo leerte y todo lo que me contás. És increíble tu camino y la onda y las ganas que le ponés. Gracias a vos por estar siempre del otro lado y por hacermelo saber. Se valora y se siente. Gracias!!!