En este artículo vas a encontrar la receta de granola sin azúcar y fermentada, sumado a información sobre su origen y TIPS para lograr un resultado saludable. La granola es un cereal generalmente a base de avena, y puede ser un gran aliado para armar un desayuno completo o un snack en agún momento del día. Además, es muy práctico porque nos permite trasladarlo y usarlo para potenciar alguna comida fuera de casa, llevar al colegio o a la oficina.
LA CLAVE es tratar la avena de la forma correcta y sumar otros ingredientes que sean alimentos reales y que aporte a esta composición, por eso te traigo esta receta que amo y que hago para mí todo el tiempo.
Podés saber más sobre cómo usar la avena correctamente en este artículo
Pero antes…
Origen del término «granola»
Los orígenes de la granola nos remontan a mediados del siglo XIX, cuando el médico estadounidense James Caleb Jackson desarrolló un producto de avena tostada que llamó «granula». Consistía en una mezcla de granos integrales que se horneaban y luego se rompían en trozos.
Más tarde, en 1866, el reverendo Sylvester Graham también creó una versión similar que llamó «granos de Graham». Estas primeras versiones de granola se popularizaron entre los seguidores del movimiento de salud y dieta natural de la época.
Unos años más tarde, en 1876, el Dr. John Harvey Kellogg (sí, el de las cajas de «cereales»), modificó la receta de Jackson en Michigan. Kellogg también la llamó «granula», pero tras una disputa legal con Jackson, cambió el nombre a «granola». Kellogg añadió avena y maíz a la mezcla, haciendo la granola más accesible y popular.
La granola resurgió en la década de 1960 durante el movimiento hippie, ya que los ingredientes naturales y saludables alineaban perfectamente con la filosofía de vida de esa época. Desde entonces, la granola ha evolucionado y se ha diversificado, incluyendo una variedad de ingredientes como frutos secos, semillas, miel y frutas deshidratadas, convirtiéndose en un alimento básico en muchas dietas saludables.
Muesli y granola, ¿Son lo mismo?
El muesli es una mezcla cruda de cereales integrales (como copos de avena), frutos secos, semillas y frutas deshidratadas.
El muesli no se hornea; se consume crudo, suelto o remojado en líquidos como leche o yogur. La granola se hornea mezclada con aceites y endulzantes (miel o azúcares), lo que hace que sus ingredientes se agrupen en grumos crujientes.
El muesli tiene una textura suelta, suave o blanda si se deja en remojo, y un sabor más natural. La granola es seca, tostada, crujiente.
La granola suele tener más azúcar para ayudar al tostado y al crocante, pero en esta receta que les traigo lo logramos sin agregado de azúcar.
Particularmente yo prefiero la granola porque no soy muy fan de comer la avena cruda. Puede ser como algo eventual pero no como hábito.
Cómo lograr una granola saludable
Personalmente, la granola fue algo que siempre me gustó pero desde sus inicios hasta hoy fue sufriendo modificaciones, algunas no tan amigables con la salud.
Si bien ya existen versiones saludables, también podemos encontrar muchas versiones con excesivas cantidades de azúcares de distintos tipos, grasas cuestionables, con la avena apenas tostada y con muy poca cantidad de otros alimentos, que claro, pueden encarecerla pero también convertirla en un alimento más completo: semillas, frutos secos, frutas, coco rallado, incluso algún chocolate de buena calidad.
Por eso me parece importante destacar algunos puntos importantes para su calidad:
- Que la avena esté cocida y si previamente se remoja o fermenta, mucho mejor!
- Que no tenga azúcar agregada, podemos usar otros recursos y luego combinarla con alimentos naturalmente dulces como frutas
- Usar grasas de buena calidad
- Si bien la avena es la base, está bueno que haya una proporción interesante de otros alimentos
Si te interesa hacer granola sin gluten acá encontrás 2 recetas!
Recetas de granola sin azúcar

Ingredientes
Method
- Procesar o licuar las pasas o dátiles con el agua de hidratación.
- Agregar la banana o manzana y el aceite y procesar hasta obtener una pasta.
- Sumar a esta pasta el fermento elegido (yogurt, kefir, suero o masa madre).
- Mezclar todo con la avena y dejar fermentar a temperatura ambiente. El tiempo va a depender de la temperatura, pero aproximadamente 2-3 horas. O toda la noche en la heladera.
- Agregar el coco rallado, los sabores elegidos y los frutos secos y semillas.
- Tostar en horno medio-bajo hasta que esté seco y crocante. Es ideal moverlo cada 15 minutos.
- Retirar y agregar las pasas. Mezclar bien y dejar enfriar.
- Guardar en un recipiente hermético.
Notas
Acá encontrás más ideas y recetas con avena fermentada
Y si querés hacer barritas de cereal sin azúcar, acá encontrás la receta



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