La fainá es una de las preparaciones más simples, económicas y deliciosas de la cocina argentina. Hecha con harina de garbanzos y agua, es un clásico que llegó de la mano de los inmigrantes italianos y se instaló para siempre en nuestras mesas. Crocante por fuera, cremosa por dentro, y con solo 2 ingredientes base. En este artículo te enseño cómo hacer fainá casera paso a paso, con todos los tips para que no falle, y te comparto variantes y usos que quizás no conocías.
¿Qué es la fainá y de dónde viene?
Esta preparación nos llega de mano de los inmigrantes italianos. La fainá (que en italiano tiene otros tantos nombres como farinata, cecina y más según donde quieras pararte) como nosotros la conocemos viene del norte de Italia. La farinata genovesa es la más parecida a nuestra fainá, más alta y uniforme que la cecina toscana, finísima, crocante por fuera y casi húmeda por dentro, con mucha pimienta y tal vez gratinada.
Pero la harina de garbanzos es un ingrediente muy utilizado por esas tierras y mientras vivimos en Sicilia pudimos comprobar que hay otras formas de usarla y consumirla. Por ejemplo, los panelle, tan populares y una fija del #streetfood palermitano. Para los panelle la harina de garbanzos se cocina con agua como si fuera polenta. Se extiende bien finita en placas. Se cortan cuadraditos y se fríen. Y eso se come así, con limón, tipo snack, o como todo lo que hacen los tanos, se mete entre dos panes y se convierte en un panino. Si si, así como lo escuchan, pan relleno con harina de garbanzos. Ahora, puedo decirles que es riquísimo, pues claro que lo he probado.
Nuestros hermanos uruguayos también consumen fainá, y es bien diferente a la nuestra. Más finita y crocante.
Esa misma versatilidad de este producto hace que podamos mezclar harina de garbanzos y agua y hacer unos panqueques al toque, sin huevos ni lácteos.
También nos ayuda a ligar preparaciones veganas, como una tortilla de papas.
En este artículo encotrás más información y usos sobre la harina de garbanzos.
Pero vamos a lo que nos compete hoy. La FAINÁ como nosotros la conocemos.
Cómo hacer fainá casera paso a paso

Fainá casera
Ingredientes
Method
- Mezclar la harina con el agua, agregándola de a poco y mezclando con un batidor de mano, para evitar grumos. Dejar reposar.
- El reposo es una parte clave del proceso. Lo ideal es que la masa descanse para que la harina se hidrate bien y el resultado final sea mejor. Yo la dejo toda la noche. Incluso, podés dejarla fermentar, dándole una nota de acidez muy interesante. Mínimo 1 hora, pero cuanto más tiempo, mejor!
- Antes de seguir, prendé el horno. La otra clave. El horno tiene que estar caliente y la fuente donde vayas a poner la mezcla, igual de caliente que el horno.
- Ahora sí, condimentá la mezcla con sal, pimienta y un buen chorro de oliva. Sacá la fuente del horno, agregá aceite (generoso) y volcá la mezcla. Esto es lo que va a ayudar a que no se te pegue.
- Hornear los primeros 10-15 minutos en horno fuerte, unos 220ºC. Luego bajar a 180ºC y hornear unos 40 minutos más. Dorada por fuera, cremosa por dentro. Al enfriarse, se pone más firme.
Notas
Tips para que la fainá quede perfecta
En este video podés ver los detalles para no fallar en la cocción.
Y te dejo este posteo con muchos tips para hacer la mejor fainá
Además, hay vivo sobre fainá y harina de garbanzos que podés ver acá.
Variantes y usos de la fainá
CECINA TOSCANA: si te interesa probar esta versión (que te recomiendo mucho!), la receta es la misma que para la fainá. La diferencia es el tiempo de cocción y la cantidad de mezcla que va en la fuente.
Se cocina a fuego fuerte, durante 20 minutos. Y para una pizzera de 30cm usamos la mitad de la cantidad. Incluso un poco menos. Todo el resto es igual, misma técnica y tips.
- La pueden congelar, si!
- Sola es deliciosa, pero hay alternativas fantásticas
- Convertirla en pizza, claro.
- Agregarle a mitad de cocción por encima, cuando todavía la mezcla está semi líquida, unas cebollas bien finitas y condimentadas y unos cherries al medio. Gloria.
- Sumarle, a la mezcla en crudo, vegetales. Una combinación simple y que me encanta es agregar 1 zucchini y 2 zanahorias ralladas finitas, un poco de orégano, y en este caso, resto algo de agua…a ojo nomás. Queda una especie de tortilla llena de verduras. Delicia total.
Funciona excelente como vianda.
- Podés probarla con harina de arvejas, misma receta, queda fantástica.
- Ponele limón, como hacen los tanos con los panelle. Le sube varios niveles a la experiencia.
Si querés enriquecerla y sumar vegetales te dejo acá cómo se hace la fainá con zanahorias.
Aprendé como se hace la fainá e incorporá harina de garbanzos a tu alacena.
Vas a poder darle muchísimos usos!




Hola Martu,
Gracias por compartir estas recetas de Fainá, entre otras.
Tengo ascendencia italiana y en mi casa siempre se hizo fainá, era mi viejo el pizzero y se encargaba de estos menesteres entre otros de cocina y de quien “heredé” el gusto/interés por la cocina.
Vivo en Suecia y no hace tantos años que es fácil conseguir harina de garbanzos, pero como en todos los países con inmigraciones de muchos países se van enriqueciendo en muchos planos y el culinario no puede quedar afuera.
En los principios, por allá por el 80 había que pedir a familiares que la enviaran, hoy se consigue casi en cualquier supermercado, pero sobre todo en los almacenes de sirios, palestinos y demás provenientes de Medio oriente.
Mi elaboración es como la receta básica que escribes acá.
Por supuesto que le he hecho muchas variantes desde convertirla en fainá de puerro, hongos, aceitunas entre otras sin que faltara la conversión Pizzná o Faizzá con diversos quesos, muchas variantes, tanto mezcla en la masa como cobertura.
Voy a compartir tu receta y blog en FB, espero/supongo no te molestará.
Un saludo cordial, hoy todavía en Maldonado, en un par de meses de vuelta a las inmediaciones del ártico.
Jose
Hola José! Gracias por compartir esto acá…la cocina es magia que conecta, sin dudas. Una de las cosas que más disfruto cuando viajo es observar como muchas veces los mismos ingredientes se usan en extremos opuestos del mundo de formas y con técnicas diferentes. O, como vos mencionás, algo que nos parece tan común y familiar en nuestras tierras, es algo totalmente desconocido en otro lugar. Fascinante. Y si, la fainá admite tantas vueltas como le queramos dar, no? Me encanta que lo compartas, bienvenido!!! 😉